Me escondí, pero gritaba para que me oyesen poemas de Minerva y otras voces

Baumeister Andreo, Pilar
Me escondí, pero gritaba para que me oyesen poemas de Minerva y otras voces
Me escondí, pero gritaba para que me oyesen poemas de Minerva y otras voces Me escondí, pero gritaba para que me oyesen poemas de Minerva y otras voces

El presente libro de poesía no tiene mucho que ver con civilizaciones anteriores, sino más bien con el siglo XX y XXI y una poeta bilingüe que vive entre España y Alemania. La mitología romana sirve sólo como un juego de ficción, como si los poemas fueran representados en un teatro y los papeles repartidos entre varios intérpretes. Los españoles están estrechamente ligados a la cultura clásica latina y reconocen enseguida las cualidades más características y típicas de cada figura. La voz de Minerva, siempre pensativa, analizando y buscando definiciones es la que predomina en estos poemas. Aunque la poesía en general puede ser un acto íntimo, leída a solas, puede ser también un acto público, para ser leída en voz alta entre amigos, o también en un teatro u escuela, escenificada con las diversas figuras, que, con sus rasgos típicos simplifican y unifican el conjunto de los poemas originariamente solitarios. Así por ejemplo, las poesías más cerebrales y filosóficas son declamadas por Minerva, las sentimentales y amorosas por Venus; una de las nueve musas recita los poemas que se refieren más al mundo del artista, sus éxitos o fracasos, su inspiración, etc. Los poemas de ciegos, siempre recurrentes, son narrados por la Diosa Iustitia, que integró en sí a las antiguas Diosas griegas Temes y Diké y que está representada con los ojos vendados. Mnemosyne es la rapsoda de los poemas que se centran más en el recuerdo, en memorizar conocimientos, vivencias y personas. Según tema y perspectivas se originan pues grupos o ciclos que se corresponden con las siguientes voces: Minerva; Venus; Iustitia; una de las nueve musas; Ceres, Diosa del crecimiento; Mnemosyne, Diosa de la memoria; Pax Diosa de la paz; Juno Lucina, Diosa del nacimiento. Aunque cada poesía puede leerse por separado, la autora desarrolla a la vez una historia más bien cronológica que abarca toda una vida humana, así es que el primer poema empieza con el nacimiento y los últimos serán sobre la muerte.

Ficha técnica del libro 978-84-17089-82-5

Tamaño
Páginas
Color Interior
Encuadernación
150 x 210 mm
146
  Negro
 Rústica